La iniciativa corrió a cargo de un voluntario recién incorporado a la ONG que centró la formación de los jóvenes del mencionado centro en nociones básicas sobre técnicas de inmovilización, así como el tratamiento de lipotimias, heridas, luxaciones, esguinces, fracturas y el traslado de personas con algunas de estas dolencias.
En este caso, se hizo hincapié en ofrecer los conocimientos necesarios para poder auxiliar a alguien en una situación de peligro. Asimismo, en línea con los objetivos de MPDLC, se apostó por que los menores inmigrantes acogidos en los centros logren una formación lo más completa posible que les facilite su integración.