El encuentro, financiado por la Viceconsejería de Bienestar Social e Inmigración del Gobierno de Canarias, pretendió servir de elemento clarificador para los profesionales del área social sobre las circunstancias jurídicas que afectan al colectivo de los menores extranjeros no acompañados con el fin de evitar que se produzcan situaciones de vulnerabilidad e indefensión.
El taller tuvo una duración de ocho horas y fue impartido por la abogada voluntaria de MPDLC especialista en este colectivo, María Teresa García.
El perfil de los menores extranjeros no acompañados que llegan al Archipiélago se concentra en varones, principalmente de origen subsahariano y magrebí, con edades comprendidas entre los 14 y los 18 años y que vienen con la idea de acceder al mercado laboral.
En este sentido, la abogada de MPDLC afirmó que los profesionales que están a cargo de los menores necesitan contar con una mayor información sobre los trámites que deben realizar para solventar aspectos claves como la petición de documentación, pese a que por su edad entren en un sistema de protección de desamparo.
Con ello, insistió, se pretende que se acometan todas las actuaciones necesarias para afrontar su tránsito a la autonomía, de forma que cuando cumplan los 18 años no se vean condenados a una situación de irregularidad.
Para ello, puntualizó, es necesario realizar una planificación de su futuro, conocer las normas a las que se puedan acoger, sus derechos y valorar las posibilidades existentes para que puedan seguir siendo regulares a partir de la mayoría de edad.
Por otro lado, García hizo alusión a otros aspectos que afectan a este colectivo, entre los cuales se encuentra el excesivo tiempo que conllevan los trámites burocráticos, así como los criterios aleatorios que se siguen para el traslado de los menores, aspectos que, matiza, generan indefensión por parte de este colectivo.
En el taller se abordaron también las características de las diferentes tipologías de centros de acogida existentes, como son los centros de acogida de menores extranjeros (CAME), de los cuales MPDLC se encarga de la gestión de dos instalaciones de este tipo en La Laguna y La Gomera, y los denominados Dispositivos de Emergencia de Asistencia a Menores no Acompañados.